Prejuicios, o por qué ves feo a los de al lado

Quizás les parezca que un post sobre prejuicios no tiene mucha relación con el tema central de esta página. Sin embargo, un análisis del origen y funcionamiento de nuestros prejuicios puede ser de ayuda para llevar de mejor manera una entrevista frente a un desconocido. Aún más, como verás al final de este post, entender nuestros prejuicios nos puede ayudar a tener una mejor calidad de vida. Así que, ¡adelante con el tema!

aburriendo a los lectores

 

Todos tenemos una idea más o menos clara de lo que es un prejuicio. En general, es algo que nos suena como algo negativo. Como algo que debemos evitar, pero ¿es correcto pensar así? A fin de cuenta, todos prejuzgamos, todo el tiempo sin darnos cuenta. Incluso, ahora estarás pensando que el tipo detrás de este artículo sólo es un individuo con demasiado tiempo libre que quizás necesite encontrarse un trabajo de verdad.

Prejuzgar es algo que hacemos prácticamente todo el tiempo, en cada interacción que se nos presenta con el ambiente que nos rodea. Y, sin embargo, poca gente tiene una idea clara de lo que es prejuzgar, de donde vienen, como formamos prejuicios en nuestra mente y cómo podemos manejar los de mejor manera.

hablando a mi de mis prejuicios

 

Así que, ¿Qué es un prejuicio?

Un prejuicio no es mas que una idea o juicio que no está basado en evidencia. Al prejuzgar nos basamos en experiencias propias pasadas o en opiniones de otras personas. Estas personas puede que las conozcamos personalmente y tengamos en alta estima su opinión. O, son personas que tienen tal lugar en la sociedad que sus opiniones tienen mucho valor para otras personas.

¿Recuerdas cuando tu madre te dijo por primera vez que no te acercaras a extraños (obviamente no, pero supongamos que si es así)? Y desde entonces le tienes cierto temor o precaución con los extraños. Muchos extraños en realidad son buenos o incluso nos quieren hacer el bien. Como cuando alguien se te aproxima por la espalda para darte un billete que se te ha caído. Reaccionamos con precaución a pesar que su intención era buena.

Los prejuicios los vamos adquiriendo y reforzando conforme vamos creciendo. Algunos prejuicios puede ser que se hagan más fuertes con el tiempo o bien que sean reemplazados con otros. A consecuencia de experiencias o de la llegada de nuevos conocimientos.

Figuras públicas, tales como líderes religiosos, artistas, empresarios exitosos o políticos son algunas de las personas que pueden influir en la manera en que construimos nuestros prejuicios. Personas con grados académicos o con mucho conocimiento, o que alegan tenerlo, también pueden afectar nuestra percepción de la realidad.

Un caso muy actual en los Estados Unidos es el siguiente:

Vacunas_USA

Está comprobado que las vacunas son muy seguras y sobre todo que han reducido la mortandad entre los bebes, niños y población en general. Sin embargo, hay voces en USA que han logrado hacer creer a mucha gente que las vacunas son dañinas para los bebes. Esto está creando un prejuicio negativo en muchas personas hacia las madres que vacunan a sus recién nacidos. ¡Es una locura total!

 

Orígenes

Varios estudios sugieren que prejuzgar no es nada nuevo para los humanos, e incluso que quizás no seamos la única especie que lo practica…

Un grupo de estudiantes de Yale dirigieron un estudio en Puerto Rico en el que estudiaron el comportamiento de primates de la zona. Ya que, cómo los humanos, los primates viven en grupos y tienen fuertes vínculos sociales.

Los psicólogos siempre han sabido que los prejuicios operan de manera automática, sin que siquiera lo notemos. Por lo que ha habido interés creciente en saber si lo mismo ocurre en otras especies.

Los experimentos con los monos demostraron que estos tienen una fuerte tendencia a ver el mundo en términos de “nosotros” y “ellos”. En el experimento los primates relacionaron cosas negativas con los primates que no eran de su manada y cosas buenas en el caso de primates de su manada. Lo que quiere decir que los primates prejuzgan a aquellos que no son de su manada. Tal como este primate, sorprendido infraganti prejuzgando a sus vecinos:

simio

Los resultados de aquel experimento, ciertamente son muy reveladores pero en realidad no son muy sorprendentes. Incluso, parece que es simple sentido común llegar a esas conclusiones.

Los humanos tenemos una fuerte necesidad de pertenecer a  un grupo para sentirnos aceptados. Es una de nuestras necesidades primarias. Sólo después de comer y de tener donde dormir no hay nada más importante para nosotros.

Y parece necesario que para poder distinguirnos como un grupo del resto de gente. Necesitamos poder distinguir quien si es y quien no es parte del grupo. Entonces tenemos que crearnos ideas de las características que definen al grupo y las de los que no pertenecen.

Lamentablemente, algunas de esas ideas que nos creamos sobre los que no son del grupo tendemos a no basarlas en evidencia. Sino simplemente en suposiciones o comentarios de otros. Esto es más fácil de verlo cuando hablamos de ideologías ya sean, políticas, religiosas o similares. O bien cuando hablamos de grupos étnicos, raciales o nacionalidades.

Los experimentos realizados en primates son muy similares a los experimentos realizados hace ya algún tiempo con niños en diferentes países de Latinoamérica.

Los videos de estos experimentos se volvieron virales, ya que mostraron de una manera muy clara los prejuicios que ya desde niños tiene gran parte de la población. Aquí algunos ejemplos:

Recuerden regresar a leer el resto del post después de ver los videos. 😀

Antes de que piensen. Naaa este tipo ya está empezando a confundirse entre los prejuicios y el racismo, vayan a la siguiente sección.

Video México

https://youtu.be/FkVq7iSWglc

Video Chile

https://youtu.be/-hDCCaKPFZk

Video República Dominicana

https://youtu.be/yWS4Z6p5fpU

Los prejuicios y el racismo

Parece un paso lógico conectar los prejuicios con el racismo. Y concluir que su origen también es de tipo evolutivo. Y de hecho, varios científicos han seguido esa línea de investigación. Teniendo como hipótesis que los seres humanos tenemos una propensión natural a sentir sentimientos adversos con los que son físicamente diferentes a nosotros.

Un estudio que tomo particular relevancia consistió en medir la actividad en el cerebro de personas blancas cuando se les mostraban imágenes de personas negras. Sorprendentemente, la actividad en el cuerpo amigdalino, una zona en el cerebro que esta relacionada con las emociones y la detección de amenazas,  se vio aumentada. Con estos resultados se consideró como comprobado que el racismo es biológico y parte intrínseca de la realidad humana.  El resultado del experimento se ve algo así:

sensacion de riesgo

Tal parecía que esta triste conclusión estaba establecida. Lo que significaría un fuerte argumento para los ultraderechistas y racistas. Ya que el racismo habría sido demostrado ser tan natural como nuestra necesidad de dormir o nuestro miedo a los relámpagos.

Por suerte la ciencia nunca acepta respuestas definitivas y científicos de la universidad UCLA realizaron un estudio más profundo y exhaustivo. Las conclusiones, por suerte me hicieron recuperar la fe en la raza humana. Fueron unas horas muy largar y desalentadoras hasta que por fin me tope con los resultados de la UCLA. Literalmente:

apunto del suicidio

Los experimentos demostraron que ciertamente si existe un aumento en la actividad del cuerpo amigdalino. Sin embargo, también descubrieron dos importantes variantes a observar. Estos son la edad de las personas y que tanto la persona analizada tenía relación con personas de piel negra. Ya sea amigos, colegas o familiares indirectos. Los resultados se ven algo así:

resultados UCLA 1

 

resultados UCLA 2

Espero estés tan enamorado de la humanidad cómo yo lo estoy en estos momentos. Los resultados demuestran dos resultados fascinantes.

Primero, que la sensación de peligro comienza después de los 14 años. Lo que significa que no es algo con lo que se nazca, sino que es algo que se aprende del entorno en el que se vive. Los niños no detectan riesgo en alguien que tiene otro color de piel.

Segundo, que la detección de riesgo se reduce en gran manera si se mantiene contacto cercano con gente que tiene otro color de piel. Así que ya saben, si sienten alguna especie de riesgo estando cerca de personas de otro color de piel, acérquense a ellas y traten de hacer amigos.

Con los resultados se concluye que el racismo es un concepto inventado por el ser humano y por la tanto también tenemos el poder de erradicarlo. ¡Que viva la raza humana! ¡Hurra!

 

¿Y a mí de que me sirve saber todo esto?

El cerebro humano es un órgano increíblemente complejo capaz de procesar muchísima información. Y lo hace tan rápido que ni siquiera lo notamos. La mayoría de esto ocurre más allá de nuestra conciencia, en un místico lugar llamado el SUBCONSCIENTE.

¿Has notado cómo logras caminar sin pensar siquiera en ello? ¿Cómo tus pies parecen saber que tan alto moverse para evitar un escalón? ¿O cómo tu cuerpo se balancea si pisas una piedra para evitar caer? ¿O cómo mueves tu mano a manera de protección tan rápidamente cuando ves una pelota viajando hacia ti?

Todos esas son acciones que no haces de manera consciente. Tus sentidos están percibiendo mucha información del exterior todo el tiempo. Tus ojos perciben el exterior en forma de luz que llega a tus ojos y al mismo tiempo tu cerebro lo interpreta para crear una representación en 3D del exterior. Esa representación se complementa con lo que tu sentido del oído provee. Por ejemplo, si estás viendo un auto, tu cerebro espera recibir también el sonido que genera a través de tus oídos. Y el aroma de los gases que emite el auto por tu nariz. Y quizás la vibración del auto si estas lo suficientemente cerca a él. Cuando  todo esto coincide tu cerebro es feliz y piensa que ha hecho un buen trabajo.

cerebro feliz

Algo similar ocurre con las personas. Tu cerebro intenta que lo que percibe de ellas tenga sentido. Cuando tú vas por la calle y observas a alguien tu cerebro trata de etiquetarlo. Principalmente le interesa saber si la persona que está viendo es una amenaza a tu seguridad o si no lo es. Al mismo tiempo está buscando reconocer rostros conocidos en la nube de rostros que están ahí afuera. Si no logra reconocer a alguien conocido, simplemente les asigna etiquetas a las personas por su apariencia. Por ejemplo, en hombre y mujer, madres, policías, vendedores, gente con prisa, gente con calma, pobres, ricos, gente que parece agradable, vagabundos, etcétera. Tu cerebro ha trabajado rápido. Quizás se equivoco en algunas de las etiquetas que asignó pero te permitió viajar de forma segura en ese mar de gente sin mucho esfuerzo.

De igual manera, cuando conoces a alguien tu cerebro empieza a trabajar. Toma el conocimiento que ya tiene y a base de prejuicios intenta que el mundo que percibe tenga sentido. Ahora, existen prejuicios que se les podría llamar “malos” y “buenos”. Seguramente has visto esa clásica imagen en la que una persona tiene un diablo en un hombro y un ángel en el otro. Así mismo, nos podemos imaginar cómo funcionan nuestros prejuicios. Los “buenos” y los “malos”. Sin pensarlo, esas voces internas se convierten en acciones que la mayoría de las veces no controlamos.

angel y diablo

Por ejemplo, si ves alguien con mal humor o un poco decaído tienes en general dos maneras de interpretarlo. Depende si decides escuchar tus prejuicios “malos” o los “buenos”. Si decides escuchar el “malo”, pensarás que la persona es muy pesada y terminaras molesto y no querrás hablar más con ella. Y si te vas por el “bueno” quizás pienses que la persona está pasando por un mal momento y decides preguntar si se encuentra bien.

Si analizamos el resultado de esa interacción, se pueden ver dos resultados. Si seguiste el “malo”, acabaste molesto por la actitud de la persona, lo que en cierta forma perjudicó la calidad de tu día y en general de tu vida. Y si seguiste el “bueno” escuchaste a la persona, la ayudaste y posiblemente hiciste un amigo. La calidad de tu día y en general de tu vida fue mejor gracias a esa acción. Si sumas las decisiones que se toman todos los días, la calidad de vida tiende a comportarse más o menos así:

calidad de vida

No existe una manera sencilla de lograr seguir siempre los prejuicios “buenos”. Como no existe una manera de evitar prejuzgar, ya que cómo lo vimos en el experimento de los primates es parte del cómo funcionamos. No hay manera de desactivarlos. Sólo te puedo recomendar tratar de pensar en esta gráfica cada vez que te descubras escuchando a tus prejuicios “malos”.

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